UNA CAMISA PARA PEDO DE VÍBORA
Amigos este relato también nos lleva a la familia Baquela.
Cabe aclarar que era la primera vez que nos hacíamos presentes en la casa de los Baquela y que recién ese día los conocimos.
Durante un tiempo, mientras todos o casi todos los Baquelas vivían en Paraná (Cristian incluido), se nos había prometido un rico Dorado a la parrilla. Y como para “el Tito” las promesas son deudas mientras no se cumplan…una noche pagó la misma.
Y ahí fuimos. La casa quedaba bajando creo que por calle San Juan, aunque mi memoria no puede garantizar el sitio exacto. Por ella les pido las disculpas y también por los pequeños errores, involuntarios o no tanto, que puedan surgir en el relato de hoy…y en los venideros.
En la casa, en el fondo y lindera con la parilla había un frontón que ya había hecho estragos con varias rodillas, entre la que creo puedo citar la de Fede.
Cuando el pescado estuvo listo le hicimos los honores y duró muy poco en nuestros platos. Estaba buenísimo. Yo creo que era la primera vez que lo probaba. Recuerdo estar sentado cerca de la parrilla, en algo así como una barra, acodado con el Tortu “Pablito Fontanilla”, bebida en una mano y un tenedor en la otra echando cuentas de lo que escondía la cabeza del Dorado y de algún otro pez que por ahí desfiló. Fue el tortu quién me enseño los secretos alimenticios que escondía el pececito en su cabeza…un manjar. Gracias Pablito.
Antes, durante y después de la cena se había armado una suerte de torneo de pelota paleta del que por problemas en mi rodilla izquierda no participé.
Muchos de los presentes demostraron sus habilidades, pero hubo uno en particular que se destacó. Su altura, su movimiento de piernas, su agilidad y…los tragos que llevaba encima nos hicieron reír sobre manera. Tanto nos reíamos con él que decidimos armarle una suerte hinchada para alentarlo y que permaneciera en la cancha haciendo añicos a sus rivales. Allí nació en famoso aliento…”y dale y dale y dale pedo dale…”. El aliento no era para otro que para el famoso “Pedo de Víbora”. Cada uno sabrá interpretar a que se debía.
No contento con su actuación y con el pico más que caliente, “Pedo de Víbora” decidió que era tiempo de dejar el deporte de la pelotita y la paleta y probar otras suertes. Pero claro, el sudor había hecho estragos con su camisita, por lo tanto decidió que para salir a terminar bien la noche necesitaba una prestada. Y ahí fue, raudo y decidido a pedirle a Fede auxilio.
La lengua, como siempre, ya se le venía trabando desde hacía rato y debíamos recurrir al diccionario pedo español – español pedo para entender sus pedidos.
Buscó a Fede dentro de la casa y cuando lo tuvo cerca le pidió muuuuyyy secretamente:
“Fede pgreeeestame una camisa paggra ir a Paggrada Norte, peggro que no se enterrrre el Tito”.
La carcajada sonó desde atrás del personaje en cuestión. Era del Tito que no podía parar de reírse del mameluco que tenía el muchacho.
En fin…esa fue la presentación que tuvo Ale con los Baquela.
Bueno amigos, os pido perdón por las licencias del relato y escucho vuestras opiniones.
Abrazos para todos y besos para los que los prefieran.
Amigos este relato también nos lleva a la familia Baquela.
Cabe aclarar que era la primera vez que nos hacíamos presentes en la casa de los Baquela y que recién ese día los conocimos.
Durante un tiempo, mientras todos o casi todos los Baquelas vivían en Paraná (Cristian incluido), se nos había prometido un rico Dorado a la parrilla. Y como para “el Tito” las promesas son deudas mientras no se cumplan…una noche pagó la misma.
Y ahí fuimos. La casa quedaba bajando creo que por calle San Juan, aunque mi memoria no puede garantizar el sitio exacto. Por ella les pido las disculpas y también por los pequeños errores, involuntarios o no tanto, que puedan surgir en el relato de hoy…y en los venideros.
En la casa, en el fondo y lindera con la parilla había un frontón que ya había hecho estragos con varias rodillas, entre la que creo puedo citar la de Fede.
Cuando el pescado estuvo listo le hicimos los honores y duró muy poco en nuestros platos. Estaba buenísimo. Yo creo que era la primera vez que lo probaba. Recuerdo estar sentado cerca de la parrilla, en algo así como una barra, acodado con el Tortu “Pablito Fontanilla”, bebida en una mano y un tenedor en la otra echando cuentas de lo que escondía la cabeza del Dorado y de algún otro pez que por ahí desfiló. Fue el tortu quién me enseño los secretos alimenticios que escondía el pececito en su cabeza…un manjar. Gracias Pablito.
Antes, durante y después de la cena se había armado una suerte de torneo de pelota paleta del que por problemas en mi rodilla izquierda no participé.
Muchos de los presentes demostraron sus habilidades, pero hubo uno en particular que se destacó. Su altura, su movimiento de piernas, su agilidad y…los tragos que llevaba encima nos hicieron reír sobre manera. Tanto nos reíamos con él que decidimos armarle una suerte hinchada para alentarlo y que permaneciera en la cancha haciendo añicos a sus rivales. Allí nació en famoso aliento…”y dale y dale y dale pedo dale…”. El aliento no era para otro que para el famoso “Pedo de Víbora”. Cada uno sabrá interpretar a que se debía.
No contento con su actuación y con el pico más que caliente, “Pedo de Víbora” decidió que era tiempo de dejar el deporte de la pelotita y la paleta y probar otras suertes. Pero claro, el sudor había hecho estragos con su camisita, por lo tanto decidió que para salir a terminar bien la noche necesitaba una prestada. Y ahí fue, raudo y decidido a pedirle a Fede auxilio.
La lengua, como siempre, ya se le venía trabando desde hacía rato y debíamos recurrir al diccionario pedo español – español pedo para entender sus pedidos.
Buscó a Fede dentro de la casa y cuando lo tuvo cerca le pidió muuuuyyy secretamente:
“Fede pgreeeestame una camisa paggra ir a Paggrada Norte, peggro que no se enterrrre el Tito”.
La carcajada sonó desde atrás del personaje en cuestión. Era del Tito que no podía parar de reírse del mameluco que tenía el muchacho.
En fin…esa fue la presentación que tuvo Ale con los Baquela.
Bueno amigos, os pido perdón por las licencias del relato y escucho vuestras opiniones.
Abrazos para todos y besos para los que los prefieran.
PABLO
NOTA: La foto no es de ese día. Los personajes si, salvo la hermosa Rogelia.

1 comentario:
Genial la historia... no la conocia! De todos modos puedo llegar a revivirla facilmente...
Espero las historias cada semana... me muero de la risa...
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