lunes, 26 de enero de 2009

ELLAS

Debo reconocer que todos los relatos anteriores las tuvieron ausentes. Es que entre historias de borracheras y partidos de metegol no les encontré lugar. Aunque no por ello debo dejar pasar de recordar, no aquí, claro está, sino en mi memoria las noches de buena bebida que con ellas compartimos y por qué no algunas borracheras en cumpleaños y gigas peñas. En fin…

Debo reconocer también que han formado parte indispensable de mis años en Paraná y que cada una de ellas han sabido llenarme, cada una a su manera, de historias, histerias y cariños que no olvidaré.

Por ello quiero regalarles ciertas palabras a cada una. Palabras no ordenadas, sino lanzadas como bocanadas de humo. Palabras o sencillos recuerdos que conservo de ellas.
Sabrán disculpar los detalles que falten y si alguna de ellas se siente ausente o no coincide con mis palabras, bien sabré modificarlas.

El orden es alfabetico.

GRINGA: Cuando nos mudamos a Urquiza y Córdoba aún estabas dando vueltas por Paraná. Pocos días compartimos, pero con tu viaje a Londres creo que logramos compartir, en ese tiempo, una linda cantidad de cartas y discos, que a ambos nos hacían bien. Recuerdo que te mandé una copia de un de Fito. Ese mismo disco me acompañó en mis dos meses de estadía en Madrid (años después) y te aseguro que te recordaba cada vez que paseando por la Castellana o el Retiro Fito me taladraba la cabeza con todo su ABRE.


LILU: Ups amiga. Miles de oídos debes tener. Las noches en las que te volví loca con mis locuras. Las millones de veces que me hiciste el aguante, antes durante y después de todas mis (nuestras) idas y vueltas. Te debo yo muchas noches de cerveza y oídos. Gracias amiga.



LUICHI: Contigo sí hemos compartido tardes de mate, noches de tragos y locuras de los Baquelas…y de Ale claro está. Me acuerdo cuando con Fede te compramos para tu cumple un CD de Enia (creo que era ese) y que para que no te dieras cuenta te dijimos que era para un trabajo que tenía que hacer para teatro. Me veo haciendo pavadas en el cuarto de Fede mientras el disco sonaba. Recuerdo a tua amigas con las que varias veces nos divertimos…qué será de ellas hoy?



MAFI: Hey panzona. Fuiste la primera que apareció en aquellas épocas. Recuerdos…miles. Las escapadas del convento, los gritos que les pegábamos desde la calle, la noche de mi cumple en Oro Verde que fue lo que faltaba para que las rajaran de ese lugar. Las fuentes de pochoclo para estudiar. El tereré entre los apuntes de Canacho. Las miles de horas y horas de clases juntos y las millones de horas y horas de estudio con los Cachos. Los brownies que hacías algunas tardes. Los asados en la terraza de la casa de Canario y Carlitos. La feria del libro en Baires donde por primera vez lo ví a Mario Benedetti. Tus gestiones en la facu para que me pagaran algo mientras yo estaba en la facu en Madrid. Y más y más y más. Ya nos juntaremos a recordarlas.

ROMI: La primera vez que nos cruzamos estabas en busca de Fede con la negra Mariana. Yo aún vivía en calle San Juan y Fede recién se mudaba a Urquiza. Qué recuerdo de “La Romi” o “Guevara” o “Un guirí más”: La primera tarde que salimos a caminar por el parque para hacer un poco de ejercicio. Las largas charlas en la costanera mientras me traías a mil por hora. Las noches de pizza y guiso o lo que viniera. Los rajes a “lo del Rolli” para llenar la heladera de cervezas (una cerveza un peso). Las veces que nos invitabas a comer a tu casa y nos ponías a todos a laburar. Las primeras noches que nos juntabamos con todos los chicos y las chicas a pavear e invitábamos a Rogelia. Tus historias del TURBIO. Nuestro chiflido y tu asomada al balcón. Termos y pavas y miles de kilos de yerba en millones de mateadas compartidas. Tus textos de la facu que no entendíamos ni a palos. Y la lista sería interminable.

SEPU: Sepu, Sepu. Qué grande sos! Qué loco que todo haya comenzado en una fiesta de disfraces en la que miraste al negro de militar y ni un ojito para este pobre y solitario indio JAJAJAJA. Y ahora a coronar esa eterna historia de amor con otra fiesta de disfraces. Una genialidad. Recuerdo tu promesa y la tarde que apareciste rapada. Los primeros besos con el negro de queso crema (esa pensaste que no la sabía eh!!). Las fotos que nos sacabamos los tres conmigo interrumpiendo algún beso. Las miles de noches que nos dejabas el negro con los gurices para que la pasaramos bien y te ibas confiando en nosotros (y lo bien que has hecho, ves al final se quedó contigo, no pudimos pervertirlo jajaja). Shapó mi querida “Sepu”.

1 comentario:

Marina dijo...

a la espera de nuevas historias!