ELLAS
Debo reconocer que todos los relatos anteriores las tuvieron ausentes. Es que entre historias de borracheras y partidos de metegol no les encontré lugar. Aunque no por ello debo dejar pasar de recordar, no aquí, claro está, sino en mi memoria las noches de buena bebida que con ellas compartimos y por qué no algunas borracheras en cumpleaños y gigas peñas. En fin…
Debo reconocer también que han formado parte indispensable de mis años en Paraná y que cada una de ellas han sabido llenarme, cada una a su manera, de historias, histerias y cariños que no olvidaré.
Por ello quiero regalarles ciertas palabras a cada una. Palabras no ordenadas, sino lanzadas como bocanadas de humo. Palabras o sencillos recuerdos que conservo de ellas.
Sabrán disculpar los detalles que falten y si alguna de ellas se siente ausente o no coincide con mis palabras, bien sabré modificarlas.
El orden es alfabetico.
Debo reconocer que todos los relatos anteriores las tuvieron ausentes. Es que entre historias de borracheras y partidos de metegol no les encontré lugar. Aunque no por ello debo dejar pasar de recordar, no aquí, claro está, sino en mi memoria las noches de buena bebida que con ellas compartimos y por qué no algunas borracheras en cumpleaños y gigas peñas. En fin…
Debo reconocer también que han formado parte indispensable de mis años en Paraná y que cada una de ellas han sabido llenarme, cada una a su manera, de historias, histerias y cariños que no olvidaré.
Por ello quiero regalarles ciertas palabras a cada una. Palabras no ordenadas, sino lanzadas como bocanadas de humo. Palabras o sencillos recuerdos que conservo de ellas.
Sabrán disculpar los detalles que falten y si alguna de ellas se siente ausente o no coincide con mis palabras, bien sabré modificarlas.
El orden es alfabetico.
GRINGA: Cuando nos mudamos a Urquiza y Córdoba aún estabas dando vueltas por Paraná. Pocos días compartimos, pero con tu viaje a Londres creo que logramos compartir, en ese tiempo, una linda cantidad de cartas y discos, que a ambos nos hacían bien. Recuerdo que te mandé una copia de un de Fito. Ese mismo disco me acompañó en mis dos meses de estadía en Madrid (años después) y te aseguro que te recordaba cada vez que paseando por la Castellana o el Retiro Fito me taladraba la cabeza con todo su ABRE. 
1 comentario:
a la espera de nuevas historias!
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