viernes, 31 de octubre de 2008


A MITAD DE LA ESCALERA LO PENSÓ DOS VECES

Casi todos los que por esa época compartíamos estudio y andanzas teníamos (y aún tenemos) hermanas menores. Y como es obvio, estas hermanas nuestras tienen (y tenían) amigas de su edad.

En general no nos metíamos con las hermanas de nuestros amigos, pero sí, a veces con las amigas de nuestras hermanas.
Este fue el caso de uno de nosotros.

Particularmente descartaremos al Guela de este hecho (pero solo en esta oportunidad), ya que fue partícipe necesario de la historia y me ayudó luego con su relato a tener una versión tan fiel como se pudo del suceso.

Aquí vamos.

El mencionado Miguel Ángel aún vivía en Oro Verde para esos tiempos, así que de vez en cuando, al venir a estudiar o a pasear a Paraná aprovechaba a quedarse a dormir en la casa de alguno de nosotros.
Alguna de esas noches tipo 2 o 3 de la mañana se aburría de no poder dormir y de dar vueltas en el colchón (que siempre estaba en el piso) y sin hacer mucho ruido se vestía y aprovechaba a darse una vuelta por “La Base” gracias a los pases VIPS gratuitos que nos habían cedido muy amablemente las hermanas Preis.
Pero esa noche aún tenía la esperanza intacta de poder quedarse en la cama y descansar, para que el domingo le rindiera.
Ya casi había conseguido entrar en ese estado profundo de sueño cuando un timbrazo casi lo tira de la cama…bueno, casi lo desplaza del colchón para ser más preciso.
Quién estaba con él, o sea uno de nosotros que tiene hermana menor a quien llamaremos “EL HERMANO”, salió raudo a preguntar por el portero eléctrico quién era a esa hora y por qué tocaba el timbre con tanta insistencia.
- ¿Sí, quién es?
- ¿Está “EL HERMANO”?
- Soy yo, pero… ¿quién es?
- Bajá por favor.
- Pero… ¿quién es?
- Bajaaa
Y sin pensar mucho, y con el sueño a flor de piel, empezó a bajar en el ascensor.

Llegando el primer piso se dijo que lo que estaba haciendo era una locura y que mejor volvía al departamento y se fijaba por la camarita de seguridad quién era el del timbre. Detuvo el ascensor y emprendió el regreso.

La camarita era muy clara. Quién estaba abajo era una amiga de la hermana con la que EL HERMANO había tenido una pequeña historia.
Pero había algo que no cerraba. En la cámara aparecía la pequeña, pero la voz del portero eléctrico era la de un hombre. Raro…muuuuyyy raro.

Volvió al portero eléctrico y preguntó:

- ¿Qué necesitas?
- Hablar con vos.

Ahora la voz era la de la señorita que parecía estar un poco pasada de copas.

- Pero ¿Con quién estás nena?
- Con unos amigos. Bajá un momento, dale.


Tomó coraje y salió otra vez camino al ascensor. Casi llegando a su puerta le pareció mejor usar la escalera, ya que bajando por esta podía ver, sin ser visto, através del vidrio de entrada, quién estaba en la puerta.

Casi llegando a la planta baja pensó: “Pero yo soy un tarado. ¿Voy a salir solo para que me caguen a trompadas?”
Como vemos, algo la conciencia le remordía. Alguna cagadita se había mandado y por eso pensaba que podía cobrar.
Así que decidió volver al departamento para pedir “ayuda”.

Entonces EL HERMANO, llegado al cuarto, le dijo al Guela, que aún no sabía si intentar volver a dormir, cambiarse para irse a La Base o matar al del timbre:

- Estate atento. Si no subo en cinco minutos vení a buscarme.

Ahora sí salió decidido.

Si bien no tenemos detalles de lo ocurrido en la puerta del edificio, sabemos que la niña estaba de pasada por la ciudad y que bastante cargadita de alcohol decidió ajustar algunas cuentitas pendientes con EL HERMANO. También sabemos que gracias a los amigos de la señorita, la cosa no pasó a mayores.
Eso sí, no podemos asegurar que EL HERMANO, luego de esta experiencia haya decidido no meterse más con las amigas de las hermanas menores.

Cuando EL HERMANO regresó al departamento lo encontró al Guela durmiendo. Indignado lo despertó y le dijo: - Qué macanudo que sos nene, la verdad me podrían haber cagado a trompadas y vos ni te enterabas.

A lo que el Guela aclaró: Y bueno si me necesitabas hubieras tocado el timbre. Jajajaja.

MORALEJA: SI TE METES CON LA AMIGA DE TU HERMANA, POR LAS DUDAS TENELO AL GUELA DE GUARDAESPALDAS O MEJOR BUSCATE OTRO.

SALUDOS A TODOS.

sábado, 25 de octubre de 2008


EL DÍA DE LA MUJER…MUNDIAL

Sepan disculparme amigos, pero el último tiempo he estado leyendo mucho a Carlitos Bukowski y a Juancho Fante y eso me hace traer a este espacio casi exclusivamente historias de borrachines y hasta de perdedores. Prometo cambiar mis lecturas diarias por algo de otro estilo para acercarles historias de otra índole.

Este momento de nuestra historia tengo la certeza de que ocurrió el día sábado 8 de marzo del año 1997. El mismísimo día de la mujer.

Yo ya vivía en Paraná hacía más de un año en el mismo edificio que Ale y Ramiro. Primero fue en un departamento del piso 4 y luego en el mismo piso pero en el departamento de enfrente. Una mudanza altamente recomendable. Por lo cómoda. Era como mudar de una habitación a la otra.

Hacía poquito de esa mudanza y la relación con los vecinos, con el administrador y con la dueña del depto era muy buena. La dueña, para ser más exacto había sido estudiante y sabía de qué se trataba la vida de estudio y relax jodístico de vez en cuando.

Habíamos estado estudiando con Ale y Ramiro todo el día. Ellos en su departamento y yo en el mío. A la noche, luego de cenar o antes, no lo recuerdo bien, los muchachos subieron a mi depto para ver que pintaba para esa noche.

Sabíamos que junto con Fede estaba de visita el Gringo Agustín que seguro se sumaría a nuestra propuesta.
Micrófono en mano, arrancamos con Ramiro y Ale a entonar (o a desentonar) algunas canciones de lo que viniera. Sonaron arruinados con nuestras voces temas de Charly, de los Abuelos, de Calamaro (que aún estaba con los Rodríguez), etc. etc. etc.

Más tarde llegaron Fede y Agustín a sumarse a nuestro concierto (o a nuestro desconcierto). Esa noche dimos cuenta de varias botellitas de tinto y alguna de una graduación mayor.



En una terraza vecina un grupete de muchachas festejaba vaya a saber qué. Pero para nosotros festejaban el día de la mujer. Y así se lo supimos saber, no solo con los gritos, sino con una llamarada que asomaba por la ventana gracias a un desodorante de ambiente y un encendedor. Sí, ya sé, una locura.

Pero la cosa no termina allí. Un descontrolado personaje que ya estaba en boxes decidió que el administrador, que vivía en el mismo piso que yo, también debía festejar el día de la mujer. Así que salió al pasillo y comenzó a llamarlo al grito de “ESERERE, ESERERE…TOMÁ”, mientras hacía resonar sus nalgas. Por suerte para los tres que vivíamos en el edificio Miserere no salió a ver que pasaba.

Pero no conforme con eso el mismo personaje decidió que podía mostrar su mejor cara a la fiesta vecina y así lo hizo desde la ventana de mi cuarto.



Para ser sincero no recuerdo como terminó la noche. Lo que sí sé es que a la mañana siguiente mi portero eléctrico sonó a las 10 de la madrugada y la vecina del piso de abajo (de la que después fuimos amigos, y a la que en sus vacaciones le regábamos las plantas de su casa) me despertó con un sentido…FELIZ DÍA DE LA MUJER, FELIZ DÍA DE LA MUJER.
Saludos a todos.

viernes, 17 de octubre de 2008

¿FALTA MUCHO PARA LLEGAR?

Esta historia solo la vivimos mi hermano Andrés y yo. El resto solo aprovechó a reírse.

En el verano de 2002 junto con la gente de teatro de la Alianza Francesa fuimos invitados a participar en el Encuentro de Teatro que se llevaría a cabo en Santiago de Chile. Con parte del grupo estábamos interpretando hacía un tiempo “El Hincha”, una adaptación del director del grupo, Rubén Clavenzani, y mía, de un corto de Flavio Nardini (Tiempo de descuento).

Entre varias complicaciones una cosa que nos faltaba era alguien que hiciera el sonido de la obra ya que tenía varias pistas en vivo sobre un relato de fútbol que sonaba de fondo y debían ser precisas las subidas de volumen.
Como Andy estaba libre ese verano lo invitamos a participar del encuentro y hacernos de sonidista.

Allí fuimos. Verán algunas fotos de la presentación.

El viaje fue laaaaaaargo y en micro, llevando vestuario, decorados y demás. La pasamos muy bien y las obras que vimos estuvieron buenas.

El temita surgió al regresar. También fue un viaje llaaaaaaaaaaaargo, trayendo todo lo que habíamos llevado más algunos recuerditos.

Llegados a Paraná, dejamos todos los decorados y demás en la Alianza Francesa en calle Andrés Pazos y San Juan, y emprendimos el regreso con un cansancio enorme luego de 1000 horas de viaje, las mochilas al hombro, los pantalones sucios y los pelos largos.

Estando ya casi media cuadra de la puerta del edificio de Urquiza y Córdoba, donde estábamos parando, vemos llegar un patrullero y una moto de la policía, detenerse a nuestro lado y bajar raudos dos policías del móvil, mientras el motociclista esperaba con la moto en marcha. De inmediato nos pidieron los documentos.

Parece que ciertas personas de los locales de la peatonal nos vieron pasear por ella y por nuestra pinta nos transformamos de inmediato en sospechosos.

Para darle mi documento tenía que abrir la mochila en la que no solo llevaba parte del vestuario, sino también un arma de juguete que utilizaba en la obra. La cara del cana cuando miró el interior de la mochila fue de película. De inmediato hubo que aclararle que veníamos de Chile de actuar en un encuentro y que el arma era parte de mi utiliería (además era muuuy obvio, con solo verla, uno se daba cuenta que era de juguete). Le aclaré además que vivíamos a menos de 50 metros y que lo único que queríamos era llegar luego de tanto viaje.

Nos tuvieron en la vereda esperando averiguar nuestros antecedentes poco más de media hora bajo a atenta mirada del portero del edificio de ”La Romi” que no fue capaz de acercarse y decir que nos conocía. Es más creo que los muchachos de la carnicería y verdulería de la esquina no entendían nada…pero tampoco se preocuparon en averiguarlo.

Luego de terminar de “averiguar nuestros inexistentes antecedentes” nos dejaron caminar los 50 metros faltantes y pudimos regresar al hogar dulce hogar.




PABLO

jueves, 16 de octubre de 2008


UNA CAMISA PARA PEDO DE VÍBORA

Amigos este relato también nos lleva a la familia Baquela.

Cabe aclarar que era la primera vez que nos hacíamos presentes en la casa de los Baquela y que recién ese día los conocimos.

Durante un tiempo, mientras todos o casi todos los Baquelas vivían en Paraná (Cristian incluido), se nos había prometido un rico Dorado a la parrilla. Y como para “el Tito” las promesas son deudas mientras no se cumplan…una noche pagó la misma.

Y ahí fuimos. La casa quedaba bajando creo que por calle San Juan, aunque mi memoria no puede garantizar el sitio exacto. Por ella les pido las disculpas y también por los pequeños errores, involuntarios o no tanto, que puedan surgir en el relato de hoy…y en los venideros.

En la casa, en el fondo y lindera con la parilla había un frontón que ya había hecho estragos con varias rodillas, entre la que creo puedo citar la de Fede.

Cuando el pescado estuvo listo le hicimos los honores y duró muy poco en nuestros platos. Estaba buenísimo. Yo creo que era la primera vez que lo probaba. Recuerdo estar sentado cerca de la parrilla, en algo así como una barra, acodado con el Tortu “Pablito Fontanilla”, bebida en una mano y un tenedor en la otra echando cuentas de lo que escondía la cabeza del Dorado y de algún otro pez que por ahí desfiló. Fue el tortu quién me enseño los secretos alimenticios que escondía el pececito en su cabeza…un manjar. Gracias Pablito.

Antes, durante y después de la cena se había armado una suerte de torneo de pelota paleta del que por problemas en mi rodilla izquierda no participé.
Muchos de los presentes demostraron sus habilidades, pero hubo uno en particular que se destacó. Su altura, su movimiento de piernas, su agilidad y…los tragos que llevaba encima nos hicieron reír sobre manera. Tanto nos reíamos con él que decidimos armarle una suerte hinchada para alentarlo y que permaneciera en la cancha haciendo añicos a sus rivales. Allí nació en famoso aliento…”y dale y dale y dale pedo dale…”. El aliento no era para otro que para el famoso “Pedo de Víbora”. Cada uno sabrá interpretar a que se debía.

No contento con su actuación y con el pico más que caliente, “Pedo de Víbora” decidió que era tiempo de dejar el deporte de la pelotita y la paleta y probar otras suertes. Pero claro, el sudor había hecho estragos con su camisita, por lo tanto decidió que para salir a terminar bien la noche necesitaba una prestada. Y ahí fue, raudo y decidido a pedirle a Fede auxilio.

La lengua, como siempre, ya se le venía trabando desde hacía rato y debíamos recurrir al diccionario pedo español – español pedo para entender sus pedidos.

Buscó a Fede dentro de la casa y cuando lo tuvo cerca le pidió muuuuyyy secretamente:
“Fede pgreeeestame una camisa paggra ir a Paggrada Norte, peggro que no se enterrrre el Tito”.

La carcajada sonó desde atrás del personaje en cuestión. Era del Tito que no podía parar de reírse del mameluco que tenía el muchacho.

En fin…esa fue la presentación que tuvo Ale con los Baquela.

Bueno amigos, os pido perdón por las licencias del relato y escucho vuestras opiniones.

Abrazos para todos y besos para los que los prefieran.


PABLO
NOTA: La foto no es de ese día. Los personajes si, salvo la hermosa Rogelia.

martes, 7 de octubre de 2008


UN PAR DE CHUPITOS…O VARIOS PARES

Creo que era el cumpleaños de Fede. Sí recuerdo que era un día de semana en el que todos teníamos facultad. Pero nos hicimos un rato al mediodía para almorzar con él y de alguna manera festejar por adelantado. “El festejo” sería el fin de semana.

Terminado el almuerzo. Había que brindar con algo.

Yo conservaba (y aún conservo) una petaquita con Aguardiente de hierbas que mi abuelo me había dado y que había traído de España.

Una copita cada uno como para brindar y listo…esa era la consigna.

Pero, a veces, las consignas se nos van de las manos. Nos miramos con Fede y decidimos que no estaba tan mal hacerle una joda a Ale.

Ale, a la tarde tenía que irse a la facultad para presentar un adelanto de lo que estaba siendo su proyecto final. Si mal no recuerdo lo esperaba “El Doma” en la facu a las pocas horas.

Fede decidió desafiarlo a Ale. “A ver si me haces el aguante y te tomas un par de chupitos para festajar!!! (así los llamábamos porque habían venido de España)”, le dijo.
Ale que no era de aflojarle a los desafíos aceptó.
Yo era el encargado de armar los traguitos. Fui a la cocina con los dos vasitos y la petaca. Los primeros dos fueron normales. Una medida de aguardiente para cada uno.
De ahí en más los fui llenando, siempre en la cocina y con la complicidad de Baquela, uno con Aguardiente (para Ale) y otro con AguaDeLaCanilla (para Fede).
Creo que tomaron 4 cada uno, más el que ya habían tomado conmigo.
De más está decirles como se fue Ale para la facultad.
De todos modos quédense tranquilos…esa presentación no se tuvo en cuenta para la nota final, y hoy todos sabemos que es ingeniero. Jajaja.

Ale si no sabías lo que te habíamos hecho…pues van ahora nuestras disculpas…


ABRAZO A TODOS.

lunes, 6 de octubre de 2008

ULTIMO MOMENTO: ME AGREGÓ EL GUELA UN DATO MÁS AL ULTIMO RELATO. LO COPIO TEXTUAL.

"Un dato anecdótico más de esa noche, el Ale se estaba probando mis anteojos y me pregunta cuanto aumento tenian, a lo que yo respondo (a todo esto aparece la tere que venia del baño ) de este lado tiene 1(señalando el ojo derecho) y de este 0,75 (señalando el ojo izquierdo), a lo que la tere internieviene en la jugada con un " ves por eso yo no puedo aprender a jugar al truco porque siempre me cambian las señas".

Gracias Guela

sábado, 4 de octubre de 2008

GURIC-S: Llega otro relato. Prometo que no todos serán de borrachines. Habrá de los otros en breve.
Una cosa más: alguna anécdota de este relato sucedió en otro momento, pero fue contada esa noche.

LA BOCA ES UN INFIERNO Y ELVIS EN UN INODORO DE CRISTAL

Hubo gente, personajes, que solo nos acompañaban por temporadas. Se venían un tiempo y disfrutábamos de ellos y sus ocurrencias de manera fantástica. Obviamente los echabamos de menos cuando se iban. En este caso estaban entre nosotros “El TITO” y “LA TERE”. Los padres de Fede y Julián “El Coloso”. Y de Andrea también, claro.

Bueno una noche pintó cena con ellos, aunque no recuerdo que cenamos si sé que la cena se vió regada con buen tinto, eso sabía tomar “el Tito” y al que tratábamos de no darle bebida etílica de mala calidad, aunque siempre intentando ajustarnos a nuestro presupuesto de estudiantes. De todos modos él siempre traía botellitas de las buenas. Sobre la cena sí puedo garantizar que si “la Tere” servía, el segundo plato siempre era más abundante que el primero.

Luego de la cena no quedaba otra que dejarse llevar por el vicio del juego, ¡ojo! no por plata, pero sí por el placer de ver perder al otro equipo y reírse un rato. Allí llegaron los naipes y se armó un truco.

Llegado el momento de armar los equipos surge el problema. Cinco hombres y una mujer, “la Tere”. ¿Quién quedaba afuera? ¿Quién dejaba el juego para mirar desde afuera o mejor para charlar con mamá?
No recuerdo si tiramos los reyes o en un acto de arrojo feliz dije: - Yo quedo afuera y me tomo unas copitas con LA TERE.
Es cierto, con ella podíamos tener largas charlas sobre miles de cosas, y sobre todo cuando teníamos la compañía de una buena bebida.

El partido arrancó. Las parejas creo eran. Fede y “el Tito” vs. Ale y Guela.

Claro, para el juego no daba ya el vino o la cerveza. Para estar a la altura de la situación había que llenar los vasos con algo un poco más fuerte. Entonces llegó el whisky.
Con “la Tere” preferimos algo más acorde a nuestra charla de arte, música y vida. Champagne.

El partido no tenía grandes altercados. Transcurrió entre quiero retruco y reales envidos. Bueno por lo menos eso fue así hasta que la botella empezó a estar por debajo de la mitad de su contenido.
Parece que a uno de los personajes la bebida le hacía picar los ojos y que los lentes le complicaban el pasaje de las señas. Así fue como logró engañar no solo a los rivales que se creían que siempre tenía mucho, sino a su propio compañero al que hacía rato se le retobaba la lengua. El truco se adivinaba escondido en un trggguco.
“El Tito” mechaba un: - Pero este pibe siempre tiene el ancho de basto…o está muy mamado, o tiene que cambiar esos lentes. Nene sacate los lentes!!!

Mientras, a un metro del partido, sentados en dos cómodos sillones, “La Tere” y yo ya habíamos pasado por Marechal y su “DESCENSO Y ASCENSO DEL ALMA POR LA BELLEZA”, por sus propios textos y alguno que otro de los míos.

Tan compenetrados estábamos en la charla que habíamos perdido un poco de noción de lo que pasaba en la mesa de juego. Pero en una de esas se escucha que “el Tito” pinta las cartas y grita:- UUUhhhh, la boca es un infierno.
Y ahí nomás, “la Tere” que suele tener esas fantásticas salidas, remata diciendo: - “Pero no Tito, si cuando vivíamos en Catalinas era un departamento muy fresquito”.
La risa fue generalizada. Todos disfrutamos de aquella salida inesperada o no tanto de “la Tere”.

Volviendo a nuestra charla y para terminar les quiero contar lo que esa noche me enteré.
Calamaro es un chanta. “La Tere” me lo contó con todos los detalles. Fue ella, quién mucho tiempo antes que Andrés compusiera la canción, escribió que “Elvis estaba vivo y sentado en un inodoro de cristal y que Bob Dylan lo sabe…”.

Gracias Tere y Tito por los buenos momentos!!!!!.

Gracias a todos lo que ya han leído todo lo anterior. Avisen a quienes puedan querer leer y participar. Y si alguno se siente molesto con lo que pongo…avisen que lo sacamos. ABRAZO a tuti.